CONFERENCIA DE DON FERNANDO SÁNCHEZ
DRAGÓ EN REQUENA, DENTRO DE LOS ENCUENTROS CULTURALES DE
CAJA CAMPO
Sánchez Dragó: "el ser humano
está en proceso de apocalipsis, no como fin, sino
como cambio de los tiempos"
En su conferencia ofreció algunos
consejos para superar los males de la sociedad actual mediante
la meditación.
Reaccionario, enemigo de la modernidad,
invulnerable, sin dios, sin rey, sin ley, sin patria y sin
frontera, un náufrago
feliz en la Tierra,... fue la carta de presentación
de Fernando Sánchez Dragó antes de iniciar
su conferencia "Viaje hacia uno mismo", el pasado
18 de noviembre, enmarcada en los Encuentros Culturales de
CajaCampo.

Como si de una tragedia griega se tratase -con
actores, escenario y espectadores que buscan la catarsis- el
polémico escritor-a quien le gusta llamarse
Dionisio-, expuso alguno de los ciento ochenta
preceptos que recoge en su último libro sin dejar
impasible al público que llenaba el auditorio.
El objetivo de su libro, en el que recoge sus experiencias
sobre la muerte, es ayudar a las personas a que se
conozcan a sí mismas y así aprendan a disfrutar
del arte de la vida y se enfrenten a la muerte como algo
transitorio, donde la energía no se pierde sino que
cambia y sigue el viaje a un estado de consciencia desconocido.
Sánchez Dragó, basándose en la religión
budista -ya queBuda ha sido el hombre más
sabio de la Tierra, según su opinión- indicó que
la mejor herramienta es la meditación: "quien
averigua quién es, sabe lo que quiere y hace lo que
quiere, la libertad da más responsabilidad y felicidad.
La meditación es detener el baile de la mente, no
es reflexión, sino aprender a respirar para llegar
al estado místico". Para Dragó,
las religiones monoteístas son las causantes de las
grandes guerras: "Egipto fue el foco de luz que se
propagó hacia Oriente y Occidente, creó el
momento de mayor esplendor, sin choques, hasta que llegó el
Cristianismo y separó al mundo. Todas las iglesias
son monoteístas y sus religiones derivan de un dios
de raza, de ejército, como ya se relacionaba en la
Biblia, que es el libro más maligno que jamás
se haya escrito". El escritor añadió: "como
el ser humano se hizo a imagen y semejanza de Dios, se cree
todopoderoso y puede permitirse cualquier tropelía.
También decía "creced y multiplicaros";
la especie humana ha crecido más de lo que posibilita
su hábitat, por lo que se extingue, estamos inmersos
en un proceso de apocalipsis, pero no es el fin, sino un
cambio de los tiempos". Entre otras ideas
que anuncian ese desastre, el escritor apuntó: "todos
los elementos más hermosos de la vida y que además
son gratuitos como el agua, el aire... están envenenados
y debemos comprarlos. La Tierra no nos pertenece, estamos
dentro de ella y pertenecemos a ella".

Sánchez Dragó hizo una feroz
crítica a la sociedad actual, a la civilización
de la tecnología que ha olvidado las leyes de la Naturaleza: "Vivimos
en un disparate absoluto con manifestaciones constantes de
infantilismo. Las mujeres que no pueden tener hijos se someten
a fertilizaciones o quieren adoptar cuando deberían
resignarse porque, sus actos son egoístas, son como
niñas que quieren una muñeca para jugar. En
la actualidad, la mayoría de los partos en Occidente
son con cesárea y con epidural, los niños así nacen
dormidos sin aprendizaje para vivir".
El escritor se despidió transmitiendo un mensaje pesimista
sobre lo que nos ha tocado vivir, pero cargado de esperanza,
siempre basado en el binomino religión-ciencia, que
deben ser lo mismo, porque como decía Buda: "no
debemos fiarnos de nadie, hay que contrastar y verificarlo
todo".
|