CONFERENCIA DE DON ALFONSO ROJO EN REQUENA,
DENTRO DE LOS ENCUENTROS CULTURALES DE CAJA CAMPO
Alfonso Rojo: «la
primera víctima de cualquier conflicto es la verdad»
El periodista ofreció una conferencia en
el Auditorio de la Sociedad Musical de Requena el pasado
mes de abril dentro del ciclo de Encuentros Culturales que
organiza CajaCampo.
El
periodista afirmó que siempre habrá guerras
porque van unidas a la condición humana.

Con más de veinticinco años "arrastrándose"
por diversos escenarios bélicos como el Golfo Pérsico,
los Balcanes o Irak; Alfonso Rojo se ha convertido en uno
de los corresponsales más experimentados de la prensa
española. Para este reportero que descubrió
su vocación con 9 años -cuando vio una película
en la que el protagonista era corresponsal de guerra y triunfaba-
y que llegó al periodismo en 1976 por casualidad
y por su buena suerte, "la primera víctima
de cualquier conflicto es la verdad" tal y como
expuso en su conferencia, enmarcada en los Encuentros Culturales
de CajaCampo, celebrada el 6 de mayo en Requena. "En
cualquier situación conflictiva donde chocan intereses,
la verdad es difícil de capturar, la realidad
se puede contar de muchas maneras -indicó el
periodista-, en la guerra hay censura pero existe tanta
violencia que no es mayor que en otras situaciones":
Alfonso Rojo también
afirmó, en relación a los atentados del 11-M,
que en España no hay censura:"pueden decir
lo que quieran pero fue un momento tan rápido, que
hacía difícil que las cosas fueran serenas.
Es más el deseo de ver mal intención que
la manipulación o censura que pueden hacer los
medios".
Volviendo al periodismo de guerra, para el reportero es igual
que hace 212 años -cuando nació la figura
del corresponsal de guerra- porque la naturaleza humana
no cambia: "se produce una evolución tecnológica,
hemos llegado a la Luna, existen móviles, la televisión,…sin
embargo, en lo esencial, el ser humano es igual al de las
cavernas o el del circo romano. Y los bárbaros no
son sólo la gente sin formación, da igual
razas o sexo, la crueldad de unos seres con otros es una
constante. Basta con ejemplos como el comportamiento de
los alemanes nazis -en un país de los más
cultos y ricos del mundo- o los Campos del Silencio en
Camboya dirigidos por un comité de gente muy cultivada”.
Por ello, Rojo, cree necesario tener una política
de defensa.

El
periodista intentó desmitificar alguno de los tópicos
de su profesión: "aunque han muerto periodistas
en conflictos y nuestra profesión es de las más
arriesgadas del mundo, es cierto que se ve más
horror y sufrimiento en otros trabajos. A los periodistas
rara vez los asesinan, mueren porque hay riesgo y gente
mala. No estoy de acuerdo con la "caza del periodista" porque
llevar la acreditación es una garantía.
Mueren periodistas porque se equivocan y otros por mala
suerte, si el cántaro
va mucho a la fuente, se rompe". Alfonso Rojo reconoció
que alguna vez ha mentido -en sus inicios- y remarcó
que el periodista debe ser siempre respetuoso con los datos,
sin exagerar la realidad, y con sus fuentes. También
criticó los defectos de la profesión en España:"es
más inculta de lo que debería ser, el periodista
debería tener una formación previa a la
carrera universitaria en sí, debe respetar la
barrera que hay entre él y las personas que entrevista
y se le debe aplicar las exigencias de otras profesiones
porque se da mucha prepotencia".
A pesar del riesgo y de haber sufrido la sensación
de que iba a morir, Rojo ha vuelto a Irak porque necesita
tener curiosidad y cierto espíritu de aventura: "a
los seres humanos nos interesan los otros seres, interesa
lo próximo y mientras queden tropas españolas
en Irak, habrá cobertura aunque es muy costoso para
un medio tener presencia en este conflicto. Lo más
difícil de nuestro trabajo es transmitir el horror
de la guerra a un público que no tiene experiencia
en participación ni tan siquiera, tiene memoria de
la Guerra Civil. Estamos dentro del 5% de la población
privilegiada del Mundo que no tiene preocupación por
la guerra".
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