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Encuentros culturales
 

CONFERENCIA "LA VITICULTURA DE LA LUZ"

Excmo. Sr. D. Carlos Falcó y Fernández de Córdova, Marqués de Griñón

8 de junio de 2001

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(Transcripción de la conferencia dada el pasado 8 de Junio de 2001 en Requena).
 
Quiero agradecer a una persona de tanto prestigio como es Jaime Lamo de Espinosa las palabras que ha dicho sobre mi, que creo se deben más a nuestra amistad que a mi merecimiento. Gracias, Jaime. También quiero agradecer a Luis Robledo, Presidente de Caja Campo, la convocatoria de esta primera conferencia que se va a dar en este ciclo, y el que me haya elegido para darla precisamente a mi. Entiendo que hay personas mucho más cualificadas para iniciar un ciclo tan ambicioso como el que ha descrito.

Mi actividad agraria dura ya muchos años, terminé la carrera de ingeniero agrónomo muy joven, con 21 años; por tanto llevo ya más de 40 años en la agricultura, o en cosas relacionadas con la agricultura, como la transformación de productos agrarios; y siempre he tenido un gran respeto por la labor de las Cajas de Ahorros y Cajas Rurales. Por lo que he podido saber estamos hoy con una Caja modélica, muy relacionada con el mundo de la agricultura. Son instituciones que aparte de que nos saquen de apuros a los que estamos en proyectos agrarios muchas veces, con un crédito a tiempo; pero también hacen esta labor de información o divulgación, que es fundamental. Estamos en una sociedad de la información y los empresarios que no tengan una información adecuada tenderán a tener que dejar su actividad a otros mejor informados, porque el mundo está cambiando muy deprisa y los que se quedan atrás lo pagan muchas veces con el cierre de sus empresas.

Quiero señalar que tengo un enorme respeto por la historia que representa el vino. La contribución a la historia que ha hecho el vino en el mundo occidental. En ese libro que ha mencionado Jaime, que se llama "Entender de vinos" dedico unas treinta páginas al principio del libro a explicar que el vino lleva siete mil años en la tierra, y junto con el aceite de oliva permitió que hubiera una generación de negocio, porque el vino era un producto que vendía siempre a un precio atractivo para poder comercial con él. Y eso permitió a los fenicios, a los griegos y a los romanos crear las civilizaciones, primero en este mediterráneo, que luego se fueron extendiendo a la actual Italia con el Imperio Romano y luego a España, de forma que se creó la cultura mediterránea que es el germen de la cultura occidental que es asimismo, en este momento, la más importante del planeta y la que más ha hecho avanzar a la Humanidad. De manera que el vino está en el origen de esa cultura que nos ha permitido llegar al nivel de vida que tenemos ahora. Entonces cuando vemos una antigua región vitícola como es esta, lo primero que debemos de tener es un respeto histórico por los que están hoy cultivando las viñas y elaborando los vinos, pero también por todas las generaciones anteriores que hicieron siempre sus mejoras.

Yo creo que es enormemente interesante intentar averiguar por qué, ¿por qué una variedad como la bobal es mayoritaria aquí y no es en La Mancha?. Con un clima muy parecido y que es también una meseta. Los antiguos sabían muy bien porque elegían una variedad y porque la plantaban, y si no iba bien la cambiaban por otra. De manera que siempre hay que tener la humildad de no creerse que la tecnología moderna significa acabar con todo lo que había antes, ni muchísimo menos, sino al revés construir sobre lo que tenemos de nuestros antepasados, e intentar aportar nuestro grano de arena para que la siguiente generación pueda vivir un poco mejor.

Esto es lo que me plantee hace ahora 27 años cuando en marzo del año 1974 planté, delante de mi casa en una finca que lleva siete siglos en la familia, el primer viñedo de cabernet sauvignon y el primer riego por goteo que hubo en el mundo en un viñedo. Allí se había cultivado las viñas desde siempre, yo recuerdo que mi abuelo tenía una bodega con tinajas, como eran todas en La Mancha y se cultivaban uvas garnacha que son las tradicionales en las zonas limítrofes de la provincia de Toledo. A mí me encantaba desde pequeño participar en la vendimia y me parecía que era una de las operaciones más bonitas del campo. Por otra parte, mi formación de ingeniero agrónomo, y posteriormente mi estancia dos años haciendo un master en la Universidad de California, me indicaba que no nos podemos sustraer al avance de las tecnologías modernas, siempre que estas signifiquen mejorar. En muchos casos no cabe duda que hoy vivimos todos un poco mejor, gracias a que tenemos automóviles mejores que los que tenían nuestros padres, y tenemos casas mejor dotadas, con lavadoras, acondicionadores de aire, neveras, lavavajillas...., que hacen la vida más agradable a todos, y estos son avances que han sido positivos. Avances que hace años se pensaba no iban a tener buena acogida en la tradición española, y que sin embargo en la actualidad están perfectamente integrados. El tema del viñedo, en este aspecto, llama especialmente la atención: muchos de los que estáis aquí sois agricultores y algunos supongo que habréis tenido o tenéis actividades en cultivos distintos de la vid, como puedan ser los cereales, el maíz, las hortalizas, los frutales, etcétera. Todo eso ha cambiado una barbaridad en los últimos 20 años. Las técnicas de producción, por ejemplo del maíz o de los cereales, se emplean técnicas mucho más avanzadas en todo, incluida la recolección. De alguna manera me llamaba la atención que en los viñedos de mi abuelo y en la bodega, se empleaban las mismas técnicas que se escribieron hace dos mil años, cuando se explicaba cómo había que mejorar los vinos en la época del Imperio Romano. Básicamente la poda, era la poda en vaso, se dejaban prácticamente los mismos pulgares que se dejan ahora en Requena, en La Mancha o en Rioja. El sistema de elaboración sí que ha cambiado mucho, pero hace treinta ó cuarenta años en Castilla-La Mancha, por ejemplo, se seguían usando las tinajas y eso es un técnica incluso anterior a los romanos, es fenicia. De manera que había cambiado, relativamente, menos que en otras cosas. Lo que ha ocurrido en los últimos veinte años es que ha cambiado enormemente la elaboración en las bodegas, yo creo que hoy en día y en gran parte gracias a instituciones como las cajas, las grandes bodegas, privadas o cooperativas, se han equipado considerablemente con tanques de acero inoxidable, equipos de frío, más limpieza en bodegas, sistemas de acondicionamiento de aire en las naves de barricas..., toda la parte de bodega se ha modernizado enormemente, yo creo que en España se ha dado un salto que, reconocen todos los expertos en vino internacionales, se ha producido especialmente en los últimos diez a quince años.

Pero el viñedo, de alguna manera, ha cambiado menos. No digo que no se estén haciendo viñedos nuevos, pero ha cambiado poco. Sin embargo cuando los que estamos en el mundo del vino hacemos números o evaluamos los factores de calidad, la conclusión unánime es que el viñedo es la clave. La materia prima en cualquier vino que está en las estanterías de los supermercados europeos, que son entre el 70% y el 80% de los vinos que se venden en Europa, tiene un coste de la materia prima que está en torno al 70% del valor final del producto, luego el coste de esa materia prima es absolutamente decisivo para competir unos países con otros. Pero es que además, desde el punto de vista cualitativo que es, probablemente, aún más importante que el de costes (no nos sirve de nada hacer vinos a costes bajos si los vinos tienen poca demanda de consumidores), es todavía mayor. Un vino hoy en día tiene entre ochocientos y mil componentes, y los únicos componentes que añadimos en la bodega son básicamente los sabores a madera, en aquellos vinos que tienen una crianza en barrica, que no son todos. Incluso en éstos, esos componentes que proceden de las barricas representan solamente entre un 10% y un 15% de los sabores finales del vino. Si ponemos el ejemplo de mil componentes, ochocientos cincuenta vienen de la viña. Entonces es imposible hoy en día, que un enólogo, pueda ser buen enólogo, si solamente está metido en la bodega, porque está trabajando sobre el 15% del proceso. Cualquier enólogo, sobre todo de vino de pago, tiene que estar continuamente en el viñedo y repartir su tiempo entre el viñedo y la bodega, al menos al 50%.

Luego está el hecho incontrovertible de que en los últimos diez años han aparecido una serie de países, que están todos en América o por lo menos en hemisferio sur, salvo California, que nos están haciendo una competencia creciente a los grupos bodegueros españoles. En los últimos diez años se han abierto enormemente las fronteras, hemos ido a un mundo globalizado, cada vez hay menos trabas a la importación de cualquier producto, yo personalmente creo que esto es positivo y que es una manera de mejorar el nivel de vida de todos los países. Pero esto lo que ha traído es, evidentemente, más competencia. En está competencia nos hemos encontrado con que Europa, que tenía el monopolio de los vinos de calidad en el mundo y de la exportación del vino, ha perdido una parte importantísima, ha bajado de un 90% a un 60%; no ha crecido prácticamente, porque algunos países europeos tienen menos consumo de vino que tenían hace quince ó veinte años; y en cambio, los otros han crecido de una forma espectacular: California o Australia han multiplicado por diez o incluso por cien sus exportaciones a Europa y otros países del mundo. Y esos países practican una viticultura que no tiene nada que ver con esa viticultura tradicional que compone el 90% ó 95% de la viticultura española. Son viñas todas ellas de riego, que producen rendimientos que están entorno siempre superiores a los diez mil kilos por hectárea y muchas veces en torno a los veinte mil, que utilizan la mecanización de la vendimia en casi un 100% de los vinos, y que sin embargo, están obteniendo vinos de una calidad muy alta y llegan a unos precios muy competitivos.

Entonces nos tenemos que plantear que esa es una competencia que va a crecer, porque son países muy grandes, Australia tiene el tamaño que Europa la mayor parte es un desierto pero solamente las zonas costeras pueden añadir miles y de hecho están plantando miles y miles de hectáreas de viñedo cada año.

En Europa se ha mantenido un sistema basado fundamentalmente en un intervensionismo que primero era a nivel del Estado, pero hoy en día se ha trasladado mucho a Bruselas y es un sistema basado en intervensionismo: muchas leyes, muchos reglamentos, muchas prohibiciones, no se puede plantar una viña más que si se arranca otra por que hay un excedente permanente, las denominaciones de origen han hecho cada una su reglamento, también las autonomías. En definitiva cualquier bodeguero, aquí, cualquier viticultor cuando quiere plantar una viña, o hacer una bodega, o hacer un vino, se encuentra con que tiene que leerse un montón de reglamentos a nivel local, a nivel regional, a nivel nacional y a nivel europeo. Nuestros competidores plantan la viña cuado quieren, no piden permiso a nadie, sacan las producciones que quieren, nadie les impide naturalmente producir más de cinco mil o más de seis mil, si no, el que quiere producir más de veinte mil kilos los produce y tienen una libertad total, la contrapartida de esto naturalmente, es que si hacen vinos malos desaparecen del mercado.

Vamos a analizar aquí una experiencia, que está basada fundamentalmente en el dominio Baldefusa en Toledo ( mi finca), es una experiencia de 27 años y donde hemos sido progresivamente ( quizás con mi deformación profesional de ingeniero agrónomo) aplicar no aquello que te dice un viticultor Riojano o de Ribera de Duero o de Burdeos, de que se ha hecho siempre así, si no, aquello que tiene una base científica y probable para mejorar la calidad de las uvas y los vinos, entonces unas de las primeras mejoras era la opción de regar o no regar, estamos en un clima muy parecido al de Utiel-Requena tenemos unos 400/ 450 millones pluviometría, estamos un poquito más bajos a 500 metros de altura, tenemos un clima seco en verano con noches frías y días calurosos y un día típico del mes de julio hace 35 grados durante el día y a lo mejor pues entre 15 y 20 grados menos durante la noche, tenemos unos otoños muy soleados tenemos 3.000 horas de sol (esta zona también lo tiene), la zona con más insolación de Europa y tenemos agua que es difícil de encontrar muchas veces, que es cara y por consiguiente hay que administrar bien.

He cambiado un poco la conferencia, que efectivamente se llamaba la " la agricultura de la luz", me ha parecido que hoy para Requena iba a llevarla hacia un modelo de viticultura sostenible y tecnológicamente avanzada, veamos porque:

La sostenible es una palabra que tiene que ver con la ecología. Estamos en un mundo en donde todo tiene que respetar el medio ambiente y mucho más los que estamos directamente en contacto con el que somos los agricultores, de manera que el primer punto es que cualquier tecnología nueva tiene que tener respeto al entorno medioambiental.

Si plantamos un nuevo viñedo, por lo menos debemos tener como mínimo el mismo respeto por la naturaleza que tienen los viñedos tradicionales. Tenemos que optimizar el uso de recursos: el agua, hablando de Castilla-La Mancha, con seiscientas mil hectáreas de viñedo, supongo que seguirán siendo de secano la mayoría por muchos años, pero aún así el agua es un bien escaso y si al final encontramos en la finca un pozo que da cinco litros por segundo, y si con ese caudal, en vez de regar diez hectáreas podemos regar cincuenta hacemos mucho más rentable ese recurso escaso. Tenemos toda la gama de productos químicos que se emplean en la agricultura, fertilizantes y herbicidas y hay que tender hacia una agricultura que los utilice cada vez menos. Sin llegar a lo que se denomina agricultura ecológica, hay que llegar a impactar lo menos posible sobre el medio y el producto.

Yo hace diez años tomé la decisión de dejar de laborear los viñedos. El capataz me dijo que ese año se secarían las viñas y lo que ocurrió es que las viñas produjeron un 10% más que el año anterior, y nunca hemos vuelto a cultivarlas.

Pero ¿qué es una viticultura tecnológicamente avanzada?. Es la que optimiza, la que sitúa en su punto de mejor rendimiento la calidad de la uva, dentro de su entorno de suelo y clima; el uso de recursos humanos: si es una propiedad familiar, pues el trabajo de la familia, y si hay que emplear mano de obra eventual, pues tenemos que hacer que sea muy eficiente, que esté formada, para poder pagarle un salario digno.

¿Qué nos condiciona cuando queremos plantar un viñedo nuevo?. Algunos de los presentes en esta sala estaránpensando tal vez plantar nuevos viñedos, quizá con variedades nuevas, y lo primero es ver los factores locales de temperatura y humedad, son datos climáticos de fácil acceso, las horas de sol, la pluviometría: cuánto y cuando llueve. El viento, las tormentas, el granizo. Luego, como es la parcela, el suelo, la orientación, que en viticultura tiene mucha importancia si la parcela está orientada al norte, sur, este u oeste. Para mí uno de los aspectos más importantes de la nueva agricultura es el regajo, que tengamos un suelo permeable, sino tendremos muchos problemas y más si añadimos agua de riego.

Estos son unos factores que nos vienen dados, luego hay factores que podemos adquirir, bien sea leyendo, estudiando o acudiendo a conferencias, o bien contratando un experto.

Lo primero es la elección de la variedad, porque si plantamos sin saber, a lo mejor pasan siete u ocho años hasta que nos damos cuenta que esa variedad no nos sirve. Luego está la gestión del agua, que debe ser muy responsable.

Si vamos a un cultivo de riego, debe ser una plantación es espaldera, no podemos ir a un viñedo en vaso porque creamos una calidad de uva escasa. Regar a manta viñedos en vaso es ir hacia el desastre. Y luego está una cosa bastante novedosa que es la gestión de la luz. Tenemos la mayor insolación de Europa, pero en una plantación en espaldera, si un racimo está en el centro de la espaldera y el viñedo está muy regado y alimentado de fertilizante, por mucha luz que tengamos, ese racimo no la recibe y no produce un vino de alta calidad. Luego está el tema de la protección del viñedo: hay quien me dice, mire usted, yo es que cada tres años, se que voy a tener una helada. Yo le digo que se proteja de las heladas, estudiar el tema de granizos y tormentas, el viento y los animales. Para todo esto hay sistemas de protección, que son más rentables utilizarlos en viñedos de 15.000 kilos de uva de gran calidad todos los años, que en uno que produce tres o cuatro mil.

Siguiendo con el tema de las variedades, qué criterios se han de seguir para plantar aquí, por ejemplo la variedadsyrha. Pues, lo primero es ver si existe demanda de vino de esa variedad, y lo suele escoger el ama de casa con el carrito de la compra. Debe haber entre veinticinco mil y treinta mil variedades de uva, pero solo una docena son variedades internacionalmente conocidas, como ocurre con la cabernet sauvingon, la merlot, la syrha, la tempranillo (vamos a tratar de no llamarla cencibel o tinto fino o tinto Madrid, y demás, para que no tarden otros 25 años los europeos en aprenderse el nombre), la garnacha, la chardonnay, la moscatel. ¿Dónde está la bobal?. Pues la tendremos que dar a conocer, porque en estos momentos es desconocida hasta por los propios consumidores españoles, y es importante que la conozcan.

Otro de los aspectos para la elección de la variedad es la temperatura y la lluvia, la luz que traen maduraciones que para la misma variedad no son iguales en unas zonas u otras y las hacen o no aconsejables.

También es importantísimo para la elección conocer nuestra tierra, nuestro suelo. Hay sitios que producen mejor o peor vino, pero los suelos pueden tratarse con tecnología.

Cada vez complicamos más las cosas en el riego y voy a pedir excusas a alguno de mis compañeros viticultores porque a veces el lenguaje se va tornar un poco excesivamente técnico...

Tradicionalmente para saber cuanto se regaba se emplean unos aparatos que se llaman censores de humedad otensiómetros. La uva o viña o cualquier planta, sus raíces para extraer agua del suelo que, al extraer agua también saca los fertilizantes, necesita aspirar, crear un vacío, cuanto más seco está el suelo, mayor vacío tieneque crear, más esfuerzo tienen que hacer las raíces, eso es lo que se llama la tensión, y eso se puede medir, se puede medir cuanta humedad tenemos en el suelo para saber en este momento que esfuerzo tiene que estar haciendo la viña y estresarla más o menos. Pero el ideal del que estamos detrás es utilizar a las propias viñas como sensores, nadie lo había logrado y creo que en el año pasado hemos dado con el clavo, hemos empleado unos aparatos que utilizan un nombre muy complicado, que es dendrómetros, los aparatos técnicos siempre emplean un nombre griego a su origen, y dendro es diámetro, es decir mide su diámetro.

¿Por qué medimos el diámetro de las viñas?. Este aparato lo ha desarrollado la industria de la aviación, porque necesitaban saber el porqué los aviones que tienen demasiadas oscilaciones en el diámetro de la chapa de acero se acaban rompiendo, se cansa, el aire fatiga el acero, y crea un problema de seguridad en el avión, entonces les importa mucho saber la oscilación. Estos aparatos eran muy caros, ahora son mucho más baratos y si lo ponemos en la viña tenemos esta aguja que está pegada con pegamento al tronco y que dentro de esto crea al moverse un campo magnético. ¿Qué ocurre con una viña en un día de julio? Que durante el día a medida que va saliendo el sol empieza a decrecer y si tiene poco agua en el suelo decrece muchísimo, hemos descubierto que puede decrecer hasta 200 y 300 micras y de noche vuelve a recuperar. Pero no solamente el tronco, el tronco indica lo que está ocurriendo con los racimos, con las hojas, con toda la planta, ¿qué nos está midiendo esto?, el estrés que tiene la viña, si tiene mucha oscilación entre el día y la noche tiene mucho estrés, entonces como esto se va a la pantalla de un ordenador, incluso con un teléfono móvil lo podemos averiguar aunque no estemos en la finca, ya tenemos un instrumento muy útil para medir.

También estamos corroborando toda esta información con algún viticultor, esta mañana me ha dicho que tenía una estación meteorológica, esto nos sirve para decir que más o menos teóricamente había que echarle tanta agua al viñedo la semana que viene, en la practica hemos descubierto que si echamos el agua que nos dice la estación, nos cargamos la calidad del vino. Echamos hasta tres veces más agua de la que realmente es necesaria.

Sigamos con las fotos..., esto es una viñedo de syrah, entonces toda esta información va a un ordenador y lo que nos aparece en la pantalla del ordenador, o lo imprimimos si queremos, es una curva como esta, suave, mientras que una viña que esta, con sed, hace esto, unas contracciones mucho más violentas. Bien entonces medimos esto, la máxima contracción diaria, y también podemos medir lo que está creciendo una viña joven al día y en el año, con lo cual también tenemos un dato de que si la viña realmente está progresando.

Incluso podemos tener nuestro asesor, que es un profesor israelí que es un hombre que viaja continuamente a Israel a Barcelona a Sevilla, a no se donde, y el lleva un teléfono móvil y un pequeño ordenador portátil, entonces nos llama y nos dice: esta semana habéis regado las viñas solamente una vez y es que ve perfectamente cuado hemos regado y cuando no, incluso nos dijo un día que si hoy habíamos regado y yo le dije que hoy no habíamos regado, y el dijo que habíamos quedado que no regábamos hasta la semana que viene y le dije que no habíamos regado y el dijo que a habido unas horas que la contracción prácticamente se ha parado en la viña, y fuimos al encargado de la viña y nos dijo que efectivamente hubo un nublado que estuvo tres o cuatro horas delante del sol. Entonces fíjense en las precisiones del aparato.

Ahora volvamos un poco a la comparación de la nueva viticultura con la viticultura tradicional. En la viticultura tradicional tenemos una cosa muy incómoda para los viticultores, es que nos dice cualquier persona que sea enólogo, que sepa de vinos que se tiene que bajar la producción para llegar a la calidad, estamos de acuerdo en que este es un mensaje universal, en estos momentos solamente se puede sacar buen rendimiento, altas calidades con viñas viejas en suelos pobres, que den muy poca producción: el subir la producción inmediatamente significa una bajada de calidad. Pues os los digo ya con la experiencia de diez años, que existe una viticultura ya que permite aumentar el nivel de rendimiento y la calidad, hasta cierto punto naturalmente para cada nivel de calidad. Vamos a intentar explicarlo, por qué esas viñas viejas producen mejores vinos que la viña joven y por qué las viñas de suelos pobres tradicionalmente producían mejores vinos que las viñas plantadas en vegas y por qué las viñas regadas tienen la fama de hacer peores vinos que las viñas de secano. Probablemente se trata de famas con fundamento. Veamos por qué: todo tiene que ver con la luz. Esto es esquemáticamente el sol, lo de arriba, para que lo reconozcáis y son tres hojas de viña; en un día de julio en esta región, la luz se divide en fracciones, se ve en el arco iris, de esa parte de la luz solo una serie de frecuencias son las que le interesan a la viña para hacer la fotosíntesis y para formar sabores y aromas en los racimos; bueno pues esa parte no atraviesa las hojas prácticamente: tenemos 2.000 en la primera hoja, 120 en la segunda y 7 en la tercera. Si tuviéramos un racimo o una hoja situada aquí debajo, es imposible que ese racimo tenga un buen color y una calidad buena. Esto está medido en una espaldera de regadío donde no se había hecho ningún sistema para mejorar la penetración de la luz, pues arriba en el exterior de la espaldera, teníamos esta intensidad de luz y los racimos que están situados en ella tenían esta. Como se comprenderá, un racimo no tendrá la misma calidad que el otro, teniendo en cuenta que la luz es importante. Es una función de la fotosíntesis, la fotosíntesis es una función esencial de las plantas.

Un viñedo en vaso, tradicional, esquemáticamente qué ocurre: la temperatura fuera y dentro de esa cúpula que forma una viña en vaso, es más o menos idéntica, la humedad es idéntica, tiene menos evaporación la que está dentro, pero las tres magnitudes de la radiación solar que son importantes para la calidad, bajan de fuera a dentro. No es un buen sistema para producir rendimientos altos de uva. Si regamos hay que cambiar el sistema.

Qué ocurre con la viña tradicional en vaso, la que tenemos en la inmensa mayoría de cultivo español. De ningunamanera debemos pasar de tres a cinco mil kilos de rendimiento por hectárea. Si queremos hacer un gran vino, debemos quedarnos por los 3.000 Kg /Ha. La mecanización aquí es imposible y tenemos una luz insuficiente.

Una espaldera tradicional, como las que se ve mucho ya en la Mancha, Rioja y Ribera del Duero, mantiene los tres metros, podemos ir a 6 u 8 mil kilos por hectárea, pero muchas veces estas espalderas están produciendo 10-12 mil kilos por hectárea y tenemos una calidad baja, de ahí la mala fama muchas veces del riego. El uso de la luz sigue siendo mejor que el anterior, y tiene la gran ventaja sobre la anterior que es mecanizable la vendimia.

Los grandes vinos de Burdeos, ¿Por qué?, tenemos superficies de 13.000 metros cuadrados, viñas que están a un metro y medio de separación, y todo el verano están manteniendo los racimos con pocas hojas para que reciban luz, y quitando hojas que molestan. Se trabaja mucho el viñedo, y es un sistema mecanizable. Podemor ir a rendimientos 8-10 mil kilos de mucha calidad. En Burdeos todos los grandes vinos no hay ninguno que baje un rendimiento de ocho mil kilos la hectárea.

Otro tipo de espaldera moderna es la que podemos ir a unos cordones a dos metros y medio entre líneas y que tengan dos metros de altura de espaldera. Resultado: tenemos 16.000 metros cuadrados de superficie y alto rendimiento, hasta 15 mil kilos por hectárea y mecanizado.

Terminamos, tengo que decir que hoy un gran viticultor, de aquí, me ha dado a probar un vino de bobal que es uno de los cincuenta mejores vinos que hay en España en este momento, seguro: un color impresionante, trece grados y medio, larguísimo en boca, suave de taninos: extraordinario y bien elaborado. Me decía su padre, que las viñas eran muy viejas, que tenían 70 años. Yo le aconsejé que no arrancase ese viñedo de ninguna manera, eso es un joya. Ahora, lo que no le voy a recomendar yo es que si va a plantar un viñedo nuevo, intente copiar ese, porque lo que no se puede hacer es esperar 50 o 60 años, de manera que si hacemos un viñedo nuevo vamos ha hacerlo moderno. España tiene luz, tiene muy buen clima, un gran suelo, tenemos dimensión, superficie, tierra, tenemos una legislación en regiones como Castilla-la Mancha mucho más liberal, donde se protege a vinos de la tierra, a los vinos de pago. Son movimientos muy interesantes. Y tenemos mucho despilfarro de agua en España, punto débil, y falta formación. Yo creo que todos estos nuevos sistemas necesitan personas preparadas, técnicos, y eso supone un cambio de mentalidad de algunos viticultores. Yo creo que las estrategias de cualquier región vitícola española, pasa por valorizar las variedades regionales, hacer vinos varietales de buena relación calidad precio, varietales porque el consumidor necesita saber cual es la variedad de uva, más que las denominaciones, que solo en España superan las sesenta. En Europa hay ochocientas, y casi nadie conoce más de diez o doce. Sin embargo de la tempranillo o la syrah se acuerda todo el mundo al que le interesa el vino. Luego hacer viticultura sostenible y luego en la bodega debemos hacer una elaboración que sea lo menos manipuladora posible, pues en cada manipulación se pierde calidad, que sea muy respetuosa con la materia prima, para que al final, que casi todo: esas maravillas de sabores y aromas que vienen en la piel de la uva, esté metido en la botella.

Muchas gracias.