|
(Transcripción de la conferencia dada el pasado
8 de Junio de 2001 en Requena).
Quiero agradecer a una persona de tanto prestigio como es
Jaime Lamo de Espinosa las palabras que ha dicho sobre mi,
que creo se deben más a nuestra amistad que a mi merecimiento.
Gracias, Jaime. También quiero agradecer a Luis Robledo,
Presidente de Caja Campo, la convocatoria de esta primera
conferencia que se va a dar en este ciclo, y el que me haya
elegido para darla precisamente a mi. Entiendo que hay personas
mucho más cualificadas para iniciar un ciclo tan ambicioso
como el que ha descrito.
Mi actividad agraria dura ya muchos años, terminé
la carrera de ingeniero agrónomo muy joven, con 21
años; por tanto llevo ya más de 40 años
en la agricultura, o en cosas relacionadas con la agricultura,
como la transformación de productos agrarios; y siempre
he tenido un gran respeto por la labor de las Cajas de Ahorros
y Cajas Rurales. Por lo que he podido saber estamos hoy con
una Caja modélica, muy relacionada con el mundo de
la agricultura. Son instituciones que aparte de que nos saquen
de apuros a los que estamos en proyectos agrarios muchas veces,
con un crédito a tiempo; pero también hacen
esta labor de información o divulgación, que
es fundamental. Estamos en una sociedad de la información
y los empresarios que no tengan una información adecuada
tenderán a tener que dejar su actividad a otros mejor
informados, porque el mundo está cambiando muy deprisa
y los que se quedan atrás lo pagan muchas veces con
el cierre de sus empresas.
Quiero señalar que tengo un enorme respeto por la
historia que representa el vino. La contribución a
la historia que ha hecho el vino en el mundo occidental. En
ese libro que ha mencionado Jaime, que se llama "Entender
de vinos" dedico unas treinta páginas al principio
del libro a explicar que el vino lleva siete mil años
en la tierra, y junto con el aceite de oliva permitió
que hubiera una generación de negocio, porque el vino
era un producto que vendía siempre a un precio atractivo
para poder comercial con él. Y eso permitió
a los fenicios, a los griegos y a los romanos crear las civilizaciones,
primero en este mediterráneo, que luego se fueron extendiendo
a la actual Italia con el Imperio Romano y luego a España,
de forma que se creó la cultura mediterránea
que es el germen de la cultura occidental que es asimismo,
en este momento, la más importante del planeta y la
que más ha hecho avanzar a la Humanidad. De manera
que el vino está en el origen de esa cultura que nos
ha permitido llegar al nivel de vida que tenemos ahora. Entonces
cuando vemos una antigua región vitícola como
es esta, lo primero que debemos de tener es un respeto histórico
por los que están hoy cultivando las viñas y
elaborando los vinos, pero también por todas las generaciones
anteriores que hicieron siempre sus mejoras.
Yo creo que es enormemente interesante intentar averiguar
por qué, ¿por qué una variedad como la
bobal es mayoritaria aquí y no es en La Mancha?. Con
un clima muy parecido y que es también una meseta.
Los antiguos sabían muy bien porque elegían
una variedad y porque la plantaban, y si no iba bien la cambiaban
por otra. De manera que siempre hay que tener la humildad
de no creerse que la tecnología moderna significa acabar
con todo lo que había antes, ni muchísimo menos,
sino al revés construir sobre lo que tenemos de nuestros
antepasados, e intentar aportar nuestro grano de arena para
que la siguiente generación pueda vivir un poco mejor.
Esto es lo que me plantee hace ahora 27 años cuando
en marzo del año 1974 planté, delante de mi
casa en una finca que lleva siete siglos en la familia, el
primer viñedo de cabernet sauvignon y el primer riego
por goteo que hubo en el mundo en un viñedo. Allí
se había cultivado las viñas desde siempre,
yo recuerdo que mi abuelo tenía una bodega con tinajas,
como eran todas en La Mancha y se cultivaban uvas garnacha
que son las tradicionales en las zonas limítrofes de
la provincia de Toledo. A mí me encantaba desde pequeño
participar en la vendimia y me parecía que era una
de las operaciones más bonitas del campo. Por otra
parte, mi formación de ingeniero agrónomo, y
posteriormente mi estancia dos años haciendo un master
en la Universidad de California, me indicaba que no nos podemos
sustraer al avance de las tecnologías modernas, siempre
que estas signifiquen mejorar. En muchos casos no cabe duda
que hoy vivimos todos un poco mejor, gracias a que tenemos
automóviles mejores que los que tenían nuestros
padres, y tenemos casas mejor dotadas, con lavadoras, acondicionadores
de aire, neveras, lavavajillas...., que hacen la vida más
agradable a todos, y estos son avances que han sido positivos.
Avances que hace años se pensaba no iban a tener buena
acogida en la tradición española, y que sin
embargo en la actualidad están perfectamente integrados.
El tema del viñedo, en este aspecto, llama especialmente
la atención: muchos de los que estáis aquí
sois agricultores y algunos supongo que habréis tenido
o tenéis actividades en cultivos distintos de la vid,
como puedan ser los cereales, el maíz, las hortalizas,
los frutales, etcétera. Todo eso ha cambiado una barbaridad
en los últimos 20 años. Las técnicas
de producción, por ejemplo del maíz o de los
cereales, se emplean técnicas mucho más avanzadas
en todo, incluida la recolección. De alguna manera
me llamaba la atención que en los viñedos de
mi abuelo y en la bodega, se empleaban las mismas técnicas
que se escribieron hace dos mil años, cuando se explicaba
cómo había que mejorar los vinos en la época
del Imperio Romano. Básicamente la poda, era la poda
en vaso, se dejaban prácticamente los mismos pulgares
que se dejan ahora en Requena, en La Mancha o en Rioja. El
sistema de elaboración sí que ha cambiado mucho,
pero hace treinta ó cuarenta años en Castilla-La
Mancha, por ejemplo, se seguían usando las tinajas
y eso es un técnica incluso anterior a los romanos,
es fenicia. De manera que había cambiado, relativamente,
menos que en otras cosas. Lo que ha ocurrido en los últimos
veinte años es que ha cambiado enormemente la elaboración
en las bodegas, yo creo que hoy en día y en gran parte
gracias a instituciones como las cajas, las grandes bodegas,
privadas o cooperativas, se han equipado considerablemente
con tanques de acero inoxidable, equipos de frío, más
limpieza en bodegas, sistemas de acondicionamiento de aire
en las naves de barricas..., toda la parte de bodega se ha
modernizado enormemente, yo creo que en España se ha
dado un salto que, reconocen todos los expertos en vino internacionales,
se ha producido especialmente en los últimos diez a
quince años.
Pero el viñedo, de alguna manera, ha cambiado menos.
No digo que no se estén haciendo viñedos nuevos,
pero ha cambiado poco. Sin embargo cuando los que estamos
en el mundo del vino hacemos números o evaluamos los
factores de calidad, la conclusión unánime es
que el viñedo es la clave. La materia prima en cualquier
vino que está en las estanterías de los supermercados
europeos, que son entre el 70% y el 80% de los vinos que se
venden en Europa, tiene un coste de la materia prima que está
en torno al 70% del valor final del producto, luego el coste
de esa materia prima es absolutamente decisivo para competir
unos países con otros. Pero es que además, desde
el punto de vista cualitativo que es, probablemente, aún
más importante que el de costes (no nos sirve de nada
hacer vinos a costes bajos si los vinos tienen poca demanda
de consumidores), es todavía mayor. Un vino hoy en
día tiene entre ochocientos y mil componentes, y los
únicos componentes que añadimos en la bodega
son básicamente los sabores a madera, en aquellos vinos
que tienen una crianza en barrica, que no son todos. Incluso
en éstos, esos componentes que proceden de las barricas
representan solamente entre un 10% y un 15% de los sabores
finales del vino. Si ponemos el ejemplo de mil componentes,
ochocientos cincuenta vienen de la viña. Entonces es
imposible hoy en día, que un enólogo, pueda
ser buen enólogo, si solamente está metido en
la bodega, porque está trabajando sobre el 15% del
proceso. Cualquier enólogo, sobre todo de vino de pago,
tiene que estar continuamente en el viñedo y repartir
su tiempo entre el viñedo y la bodega, al menos al
50%.
Luego está el hecho incontrovertible de que en los
últimos diez años han aparecido una serie de
países, que están todos en América o
por lo menos en hemisferio sur, salvo California, que nos
están haciendo una competencia creciente a los grupos
bodegueros españoles. En los últimos diez años
se han abierto enormemente las fronteras, hemos ido a un mundo
globalizado, cada vez hay menos trabas a la importación
de cualquier producto, yo personalmente creo que esto es positivo
y que es una manera de mejorar el nivel de vida de todos los
países. Pero esto lo que ha traído es, evidentemente,
más competencia. En está competencia nos hemos
encontrado con que Europa, que tenía el monopolio de
los vinos de calidad en el mundo y de la exportación
del vino, ha perdido una parte importantísima, ha bajado
de un 90% a un 60%; no ha crecido prácticamente, porque
algunos países europeos tienen menos consumo de vino
que tenían hace quince ó veinte años;
y en cambio, los otros han crecido de una forma espectacular:
California o Australia han multiplicado por diez o incluso
por cien sus exportaciones a Europa y otros países
del mundo. Y esos países practican una viticultura
que no tiene nada que ver con esa viticultura tradicional
que compone el 90% ó 95% de la viticultura española.
Son viñas todas ellas de riego, que producen rendimientos
que están entorno siempre superiores a los diez mil
kilos por hectárea y muchas veces en torno a los veinte
mil, que utilizan la mecanización de la vendimia en
casi un 100% de los vinos, y que sin embargo, están
obteniendo vinos de una calidad muy alta y llegan a unos precios
muy competitivos.
Entonces nos tenemos que plantear que esa es una competencia
que va a crecer, porque son países muy grandes, Australia
tiene el tamaño que Europa la mayor parte es un desierto
pero solamente las zonas costeras pueden añadir miles
y de hecho están plantando miles y miles de hectáreas
de viñedo cada año.
En Europa se ha mantenido un sistema basado fundamentalmente
en un intervensionismo que primero era a nivel del Estado,
pero hoy en día se ha trasladado mucho a Bruselas y
es un sistema basado en intervensionismo: muchas leyes, muchos
reglamentos, muchas prohibiciones, no se puede plantar una
viña más que si se arranca otra por que hay
un excedente permanente, las denominaciones de origen han
hecho cada una su reglamento, también las autonomías.
En definitiva cualquier bodeguero, aquí, cualquier
viticultor cuando quiere plantar una viña, o hacer
una bodega, o hacer un vino, se encuentra con que tiene que
leerse un montón de reglamentos a nivel local, a nivel
regional, a nivel nacional y a nivel europeo. Nuestros competidores
plantan la viña cuado quieren, no piden permiso a nadie,
sacan las producciones que quieren, nadie les impide naturalmente
producir más de cinco mil o más de seis mil,
si no, el que quiere producir más de veinte mil kilos
los produce y tienen una libertad total, la contrapartida
de esto naturalmente, es que si hacen vinos malos desaparecen
del mercado.
Vamos a analizar aquí una experiencia, que está
basada fundamentalmente en el dominio Baldefusa en Toledo
( mi finca), es una experiencia de 27 años y donde
hemos sido progresivamente ( quizás con mi deformación
profesional de ingeniero agrónomo) aplicar no aquello
que te dice un viticultor Riojano o de Ribera de Duero o de
Burdeos, de que se ha hecho siempre así, si no, aquello
que tiene una base científica y probable para mejorar
la calidad de las uvas y los vinos, entonces unas de las primeras
mejoras era la opción de regar o no regar, estamos
en un clima muy parecido al de Utiel-Requena tenemos unos
400/ 450 millones pluviometría, estamos un poquito
más bajos a 500 metros de altura, tenemos un clima
seco en verano con noches frías y días calurosos
y un día típico del mes de julio hace 35 grados
durante el día y a lo mejor pues entre 15 y 20 grados
menos durante la noche, tenemos unos otoños muy soleados
tenemos 3.000 horas de sol (esta zona también lo tiene),
la zona con más insolación de Europa y tenemos
agua que es difícil de encontrar muchas veces, que
es cara y por consiguiente hay que administrar bien.
He cambiado un poco la conferencia, que efectivamente se
llamaba la " la agricultura de la luz", me ha parecido
que hoy para Requena iba a llevarla hacia un modelo de viticultura
sostenible y tecnológicamente avanzada, veamos porque:
La sostenible es una palabra que tiene que ver con la ecología.
Estamos en un mundo en donde todo tiene que respetar el medio
ambiente y mucho más los que estamos directamente en
contacto con el que somos los agricultores, de manera que
el primer punto es que cualquier tecnología nueva tiene
que tener respeto al entorno medioambiental.
Si plantamos un nuevo viñedo, por lo menos debemos
tener como mínimo el mismo respeto por la naturaleza
que tienen los viñedos tradicionales. Tenemos que optimizar
el uso de recursos: el agua, hablando de Castilla-La Mancha,
con seiscientas mil hectáreas de viñedo, supongo
que seguirán siendo de secano la mayoría por
muchos años, pero aún así el agua es
un bien escaso y si al final encontramos en la finca un pozo
que da cinco litros por segundo, y si con ese caudal, en vez
de regar diez hectáreas podemos regar cincuenta hacemos
mucho más rentable ese recurso escaso. Tenemos toda
la gama de productos químicos que se emplean en la
agricultura, fertilizantes y herbicidas y hay que tender hacia
una agricultura que los utilice cada vez menos. Sin llegar
a lo que se denomina agricultura ecológica, hay que
llegar a impactar lo menos posible sobre el medio y el producto.
Yo hace diez años tomé la decisión de
dejar de laborear los viñedos. El capataz me dijo que
ese año se secarían las viñas y lo que
ocurrió es que las viñas produjeron un 10% más
que el año anterior, y nunca hemos vuelto a cultivarlas.
Pero ¿qué es una viticultura tecnológicamente
avanzada?. Es la que optimiza, la que sitúa en su punto
de mejor rendimiento la calidad de la uva, dentro de su entorno
de suelo y clima; el uso de recursos humanos: si es una propiedad
familiar, pues el trabajo de la familia, y si hay que emplear
mano de obra eventual, pues tenemos que hacer que sea muy
eficiente, que esté formada, para poder pagarle un
salario digno.
¿Qué nos condiciona cuando queremos plantar
un viñedo nuevo?. Algunos de los presentes en esta
sala estaránpensando tal vez plantar nuevos viñedos,
quizá con variedades nuevas, y lo primero es ver los
factores locales de temperatura y humedad, son datos climáticos
de fácil acceso, las horas de sol, la pluviometría:
cuánto y cuando llueve. El viento, las tormentas, el
granizo. Luego, como es la parcela, el suelo, la orientación,
que en viticultura tiene mucha importancia si la parcela está
orientada al norte, sur, este u oeste. Para mí uno
de los aspectos más importantes de la nueva agricultura
es el regajo, que tengamos un suelo permeable, sino tendremos
muchos problemas y más si añadimos agua de riego.
Estos son unos factores que nos vienen dados, luego hay factores
que podemos adquirir, bien sea leyendo, estudiando o acudiendo
a conferencias, o bien contratando un experto.
Lo primero es la elección de la variedad, porque si
plantamos sin saber, a lo mejor pasan siete u ocho años
hasta que nos damos cuenta que esa variedad no nos sirve.
Luego está la gestión del agua, que debe ser
muy responsable.
Si vamos a un cultivo de riego, debe ser una plantación
es espaldera, no podemos ir a un viñedo en vaso porque
creamos una calidad de uva escasa. Regar a manta viñedos
en vaso es ir hacia el desastre. Y luego está una cosa
bastante novedosa que es la gestión de la luz. Tenemos
la mayor insolación de Europa, pero en una plantación
en espaldera, si un racimo está en el centro de la
espaldera y el viñedo está muy regado y alimentado
de fertilizante, por mucha luz que tengamos, ese racimo no
la recibe y no produce un vino de alta calidad. Luego está
el tema de la protección del viñedo: hay quien
me dice, mire usted, yo es que cada tres años, se que
voy a tener una helada. Yo le digo que se proteja de las heladas,
estudiar el tema de granizos y tormentas, el viento y los
animales. Para todo esto hay sistemas de protección,
que son más rentables utilizarlos en viñedos
de 15.000 kilos de uva de gran calidad todos los años,
que en uno que produce tres o cuatro mil.
Siguiendo con el tema de las variedades, qué criterios
se han de seguir para plantar aquí, por ejemplo la
variedadsyrha. Pues, lo primero es ver si existe demanda de
vino de esa variedad, y lo suele escoger el ama de casa con
el carrito de la compra. Debe haber entre veinticinco mil
y treinta mil variedades de uva, pero solo una docena son
variedades internacionalmente conocidas, como ocurre con la
cabernet sauvingon, la merlot, la syrha, la tempranillo (vamos
a tratar de no llamarla cencibel o tinto fino o tinto Madrid,
y demás, para que no tarden otros 25 años los
europeos en aprenderse el nombre), la garnacha, la chardonnay,
la moscatel. ¿Dónde está la bobal?. Pues
la tendremos que dar a conocer, porque en estos momentos es
desconocida hasta por los propios consumidores españoles,
y es importante que la conozcan.
Otro de los aspectos para la elección de la variedad
es la temperatura y la lluvia, la luz que traen maduraciones
que para la misma variedad no son iguales en unas zonas u
otras y las hacen o no aconsejables.
También es importantísimo para la elección
conocer nuestra tierra, nuestro suelo. Hay sitios que producen
mejor o peor vino, pero los suelos pueden tratarse con tecnología.
Cada vez complicamos más las cosas en el riego y voy
a pedir excusas a alguno de mis compañeros viticultores
porque a veces el lenguaje se va tornar un poco excesivamente
técnico...
Tradicionalmente para saber cuanto se regaba se emplean unos
aparatos que se llaman censores de humedad otensiómetros.
La uva o viña o cualquier planta, sus raíces
para extraer agua del suelo que, al extraer agua también
saca los fertilizantes, necesita aspirar, crear un vacío,
cuanto más seco está el suelo, mayor vacío
tieneque crear, más esfuerzo tienen que hacer las raíces,
eso es lo que se llama la tensión, y eso se puede medir,
se puede medir cuanta humedad tenemos en el suelo para saber
en este momento que esfuerzo tiene que estar haciendo la viña
y estresarla más o menos. Pero el ideal del que estamos
detrás es utilizar a las propias viñas como
sensores, nadie lo había logrado y creo que en el año
pasado hemos dado con el clavo, hemos empleado unos aparatos
que utilizan un nombre muy complicado, que es dendrómetros,
los aparatos técnicos siempre emplean un nombre griego
a su origen, y dendro es diámetro, es decir mide su
diámetro.
¿Por qué medimos el diámetro de las
viñas?. Este aparato lo ha desarrollado la industria
de la aviación, porque necesitaban saber el porqué
los aviones que tienen demasiadas oscilaciones en el diámetro
de la chapa de acero se acaban rompiendo, se cansa, el aire
fatiga el acero, y crea un problema de seguridad en el avión,
entonces les importa mucho saber la oscilación. Estos
aparatos eran muy caros, ahora son mucho más baratos
y si lo ponemos en la viña tenemos esta aguja que está
pegada con pegamento al tronco y que dentro de esto crea al
moverse un campo magnético. ¿Qué ocurre
con una viña en un día de julio? Que durante
el día a medida que va saliendo el sol empieza a decrecer
y si tiene poco agua en el suelo decrece muchísimo,
hemos descubierto que puede decrecer hasta 200 y 300 micras
y de noche vuelve a recuperar. Pero no solamente el tronco,
el tronco indica lo que está ocurriendo con los racimos,
con las hojas, con toda la planta, ¿qué nos
está midiendo esto?, el estrés que tiene la
viña, si tiene mucha oscilación entre el día
y la noche tiene mucho estrés, entonces como esto se
va a la pantalla de un ordenador, incluso con un teléfono
móvil lo podemos averiguar aunque no estemos en la
finca, ya tenemos un instrumento muy útil para medir.
También estamos corroborando toda esta información
con algún viticultor, esta mañana me ha dicho
que tenía una estación meteorológica,
esto nos sirve para decir que más o menos teóricamente
había que echarle tanta agua al viñedo la semana
que viene, en la practica hemos descubierto que si echamos
el agua que nos dice la estación, nos cargamos la calidad
del vino. Echamos hasta tres veces más agua de la que
realmente es necesaria.
Sigamos con las fotos..., esto es una viñedo de syrah,
entonces toda esta información va a un ordenador y
lo que nos aparece en la pantalla del ordenador, o lo imprimimos
si queremos, es una curva como esta, suave, mientras que una
viña que esta, con sed, hace esto, unas contracciones
mucho más violentas. Bien entonces medimos esto, la
máxima contracción diaria, y también
podemos medir lo que está creciendo una viña
joven al día y en el año, con lo cual también
tenemos un dato de que si la viña realmente está
progresando.
Incluso podemos tener nuestro asesor, que es un profesor
israelí que es un hombre que viaja continuamente a
Israel a Barcelona a Sevilla, a no se donde, y el lleva un
teléfono móvil y un pequeño ordenador
portátil, entonces nos llama y nos dice: esta semana
habéis regado las viñas solamente una vez y
es que ve perfectamente cuado hemos regado y cuando no, incluso
nos dijo un día que si hoy habíamos regado y
yo le dije que hoy no habíamos regado, y el dijo que
habíamos quedado que no regábamos hasta la semana
que viene y le dije que no habíamos regado y el dijo
que a habido unas horas que la contracción prácticamente
se ha parado en la viña, y fuimos al encargado de la
viña y nos dijo que efectivamente hubo un nublado que
estuvo tres o cuatro horas delante del sol. Entonces fíjense
en las precisiones del aparato.
Ahora volvamos un poco a la comparación de la nueva
viticultura con la viticultura tradicional. En la viticultura
tradicional tenemos una cosa muy incómoda para los
viticultores, es que nos dice cualquier persona que sea enólogo,
que sepa de vinos que se tiene que bajar la producción
para llegar a la calidad, estamos de acuerdo en que este es
un mensaje universal, en estos momentos solamente se puede
sacar buen rendimiento, altas calidades con viñas viejas
en suelos pobres, que den muy poca producción: el subir
la producción inmediatamente significa una bajada de
calidad. Pues os los digo ya con la experiencia de diez años,
que existe una viticultura ya que permite aumentar el nivel
de rendimiento y la calidad, hasta cierto punto naturalmente
para cada nivel de calidad. Vamos a intentar explicarlo, por
qué esas viñas viejas producen mejores vinos
que la viña joven y por qué las viñas
de suelos pobres tradicionalmente producían mejores
vinos que las viñas plantadas en vegas y por qué
las viñas regadas tienen la fama de hacer peores vinos
que las viñas de secano. Probablemente se trata de
famas con fundamento. Veamos por qué: todo tiene que
ver con la luz. Esto es esquemáticamente el sol, lo
de arriba, para que lo reconozcáis y son tres hojas
de viña; en un día de julio en esta región,
la luz se divide en fracciones, se ve en el arco iris, de
esa parte de la luz solo una serie de frecuencias son las
que le interesan a la viña para hacer la fotosíntesis
y para formar sabores y aromas en los racimos; bueno pues
esa parte no atraviesa las hojas prácticamente: tenemos
2.000 en la primera hoja, 120 en la segunda y 7 en la tercera.
Si tuviéramos un racimo o una hoja situada aquí
debajo, es imposible que ese racimo tenga un buen color y
una calidad buena. Esto está medido en una espaldera
de regadío donde no se había hecho ningún
sistema para mejorar la penetración de la luz, pues
arriba en el exterior de la espaldera, teníamos esta
intensidad de luz y los racimos que están situados
en ella tenían esta. Como se comprenderá, un
racimo no tendrá la misma calidad que el otro, teniendo
en cuenta que la luz es importante. Es una función
de la fotosíntesis, la fotosíntesis es una función
esencial de las plantas.
Un viñedo en vaso, tradicional, esquemáticamente
qué ocurre: la temperatura fuera y dentro de esa cúpula
que forma una viña en vaso, es más o menos idéntica,
la humedad es idéntica, tiene menos evaporación
la que está dentro, pero las tres magnitudes de la
radiación solar que son importantes para la calidad,
bajan de fuera a dentro. No es un buen sistema para producir
rendimientos altos de uva. Si regamos hay que cambiar el sistema.
Qué ocurre con la viña tradicional en vaso,
la que tenemos en la inmensa mayoría de cultivo español.
De ningunamanera debemos pasar de tres a cinco mil kilos de
rendimiento por hectárea. Si queremos hacer un gran
vino, debemos quedarnos por los 3.000 Kg /Ha. La mecanización
aquí es imposible y tenemos una luz insuficiente.
Una espaldera tradicional, como las que se ve mucho ya en
la Mancha, Rioja y Ribera del Duero, mantiene los tres metros,
podemos ir a 6 u 8 mil kilos por hectárea, pero muchas
veces estas espalderas están produciendo 10-12 mil
kilos por hectárea y tenemos una calidad baja, de ahí
la mala fama muchas veces del riego. El uso de la luz sigue
siendo mejor que el anterior, y tiene la gran ventaja sobre
la anterior que es mecanizable la vendimia.
Los grandes vinos de Burdeos, ¿Por qué?, tenemos
superficies de 13.000 metros cuadrados, viñas que están
a un metro y medio de separación, y todo el verano
están manteniendo los racimos con pocas hojas para
que reciban luz, y quitando hojas que molestan. Se trabaja
mucho el viñedo, y es un sistema mecanizable. Podemor
ir a rendimientos 8-10 mil kilos de mucha calidad. En Burdeos
todos los grandes vinos no hay ninguno que baje un rendimiento
de ocho mil kilos la hectárea.
Otro tipo de espaldera moderna es la que podemos ir a unos
cordones a dos metros y medio entre líneas y que tengan
dos metros de altura de espaldera. Resultado: tenemos 16.000
metros cuadrados de superficie y alto rendimiento, hasta 15
mil kilos por hectárea y mecanizado.
Terminamos, tengo que decir que hoy un gran viticultor, de
aquí, me ha dado a probar un vino de bobal que es uno
de los cincuenta mejores vinos que hay en España en
este momento, seguro: un color impresionante, trece grados
y medio, larguísimo en boca, suave de taninos: extraordinario
y bien elaborado. Me decía su padre, que las viñas
eran muy viejas, que tenían 70 años. Yo le aconsejé
que no arrancase ese viñedo de ninguna manera, eso
es un joya. Ahora, lo que no le voy a recomendar yo es que
si va a plantar un viñedo nuevo, intente copiar ese,
porque lo que no se puede hacer es esperar 50 o 60 años,
de manera que si hacemos un viñedo nuevo vamos ha hacerlo
moderno. España tiene luz, tiene muy buen clima, un
gran suelo, tenemos dimensión, superficie, tierra,
tenemos una legislación en regiones como Castilla-la
Mancha mucho más liberal, donde se protege a vinos
de la tierra, a los vinos de pago. Son movimientos muy interesantes.
Y tenemos mucho despilfarro de agua en España, punto
débil, y falta formación. Yo creo que todos
estos nuevos sistemas necesitan personas preparadas, técnicos,
y eso supone un cambio de mentalidad de algunos viticultores.
Yo creo que las estrategias de cualquier región vitícola
española, pasa por valorizar las variedades regionales,
hacer vinos varietales de buena relación calidad precio,
varietales porque el consumidor necesita saber cual es la
variedad de uva, más que las denominaciones, que solo
en España superan las sesenta. En Europa hay ochocientas,
y casi nadie conoce más de diez o doce. Sin embargo
de la tempranillo o la syrah se acuerda todo el mundo al que
le interesa el vino. Luego hacer viticultura sostenible y
luego en la bodega debemos hacer una elaboración que
sea lo menos manipuladora posible, pues en cada manipulación
se pierde calidad, que sea muy respetuosa con la materia prima,
para que al final, que casi todo: esas maravillas de sabores
y aromas que vienen en la piel de la uva, esté metido
en la botella.
Muchas gracias.
|