2

El nadador David Meca es el ejemplo de que todo se puede conseguir con trabajo y afán de superación

El deportista ofreció en Requena una charla dentro de los Encuentros Culturales de CajaCampo en la que habló de sus múltiples travesías y sus hazañas no superadas hasta ahora por ningún otro nadador

“La mente es muy importante y hace superar todos los problemas. Hay que levantarse todos los días y luchar”, con esta afirmación concluía el campeón mundial de natación de larga distancia, David Meca su intervención del pasado 2 de marzo en Requena, dentro del ciclo de Encuentros Culturales que ofrece CajaCampo.

Este deportista realizó una intervención en la que hizo un recorrido por su trayectoria desde que en su infancia le recomendaran la práctica de la natación para prevenir futuros problemas musculares hasta su reciente logro del pasado mes de diciembre: la travesía a nado desde la Península hasta Baleares. Todo ello, ante un auditorio abarrotado, totalmente entregado que irrumpía con frecuencia en calurosos aplausos y formado, en su mayoría por jóvenes.

Este joven plusmarquista mundial se levanta todos los días antes de las cinco de la mañana para realizar su entrenamiento diario que consiste en 25 kilómetros diarios nadando.

Sus primeros logros llegaron pronto y a los 13 y a los 18 años consiguió ser campeón absoluto. Pronto se marchó a EE.UU. y gracias a una beca pudo estudiar en la Universidad de Los Ángeles, centro privado muy prestigioso en la que se inició en la natación de larga distancia. Su primera prueba profesional fue la Copa del Mundo que se realizó en Macedonia, en la que ganó. Depués vinieron competiciones en el río Amazonas –repleto de pirañas–, en aguas de Australia –plagadas de tiburones blancos– o en el río Nilo, en el que el peligro estaba en la contaminación de la arena.

Pero esta trayectoria se torció en la competición mundial del 99 en Brasil puesto que David Meca fue acusado de dopping y la Federación le sancionó retirándolo 4 años de la competicón. “Fue algo totalmente injusto: fuimos sancionados el primer y segundo clasificado, sometidos a una prueba antidopaje. Los resultados eran totalmente anómalos puesto que ambos teníamos la misma cantidad en sangre de la misma substancia; un tipo de anabolizante; contrario a este tipo de deporte”, dijo Meca.

Esta situación provocó en el nadador una fuerza nueva para demostrar su valía como deportista. Por ello, empezó a doblar las distancias en los entrenamientos, aguantando acusaciones, insultos y pintadas cerca de su casa y “decidí emprender retos por la vía personal, ya que no me dejaban por la vía profesional”, aseguró el deportista español.

El mismo año en el que es sancionado, decide cruzar a nado los 5 kilómetros que separan la isla de Alcatraz de las costas de Los Ángeles. Un reto difícil porque suponía desafiar la leyenda de la cárcel más segura del mundo; se dice que ningún preso pudo jamás escapar de allí porque las aguas del océano son muy frías y para ponerlo más difícil, los internos tenían agua caliente para que la tentación de evasión fuera más lejana; además las fuertes corrientes hacen suponer que sería imposible para un ser humano no ser arrastrado por ellas. A todo esto debe añadirse la seria amenaza de los tiburones grises. David Meca superó todos los incovenientes, con uno añadido –llevó grilletes en los pies durante la travesía– y llegó a nado hasta la costa.

La siguiente prueba fueron el crucero a nado entre las islas de La Gomera y Tenerife, y salvar el Estrecho de Gibraltar. En esta última travesía –en pleno mes de diciembre– David Meca consiguió bajar el record mundial –que hasta ahora nadie ha superado–, estableciéndolo en 2 horas y 27 minutos.

El día de la Comunidad Canaria y como símbolo de unión entre las islas, David Meca consiguió cruzar los 110 kilómetros que separan Tenerife y Gran Canaria, “fue un reto muy duro y muy importante. Estuve nadando durante 25 horas y cinco minutos, en la noche con oscuridad absoluta, con vómitos y mal estado de salud”, aseguró emocionado David Meca que lo consiguió a pesar de que estuvo casi a punto de abandonar, “porque me puse a pensar en negativo, creía que no lo conseguía”.

A tan sólo unas semanas de los campeonatos mundiales, la Federación levantó de golpe la sanción al nadador, tal vez con la intención de que la premura le impidiera a David Meca prepararse para las pruebas de 5, 10 y 25 kilómetros en Hawai; pero no fue así: el español fue el campeón absoluto en las tres pruebas.

La última hazaña conseguida por el nadador está muy reciente puesto que la realizó las pasadas navidades y tuvo una gran repercusión mediática: cruzó a nado desde Jávea hasta la playa de San Antonio de Ibiza. Algo más de 26 horas tardó el deportista en superar los 120 kilómetros, esta vez con un foco de luz para guiarle en la oscuridad pero que atraía a los peces y a las medusas.

David Meca se ganó al público congregado en el auditorio Santa Cecilia de Requena y consiguió con su charla “el deportista no nace, se hace” –que apoyó con impactantes vídeos de sus travesías– transmitir el mensaje de que el trabajo, la disciplina y el afán de superación siempre dan sus frutos.

David Meca en un momento de su intervención en Requena
David Meca en un momento de su intervención en Requena