Señoras
y señores socios:
Como
es preceptivo procedemos gustosamente a informarles lo que
ha sido la gestión de nuestra Caja Rural en el ejercicio
2002. En lo que se refiere a las cifras, en este Informe Anual
le adjuntamos el Balance y Cuenta de Resultados Públicos
a 31 de diciembre de 2002 comparados con los correspondientes
al año anterior. Estas cifras, junto con el Informe
de Gestión, otros cuadros informativos de mayor detalle,
gráficos e informaciones complementarias, pretenden
resumir de forma clara y sencilla la situación y evolución
satisfactoria de CajaCampo en el ejercicio del que procedemos
a rendir cuentas.
En el ámbito de la economía internacional,
el año 2002 se ha caracterizado por desaceleración
económica, crisis bursátil, inseguridad de los
consumidores e incertidumbre sobre el precio del petróleo.
En lo que respecta a la economía española, esta
creció un 2% en términos reales, siete décimas
menos que el año 2001, pero que duplica al conseguido
por la Zona Euro. Se continúa pues, con la tendencia
de desaceleración iniciada en 2000 y que se está
trasladando a este ejercicio 2003 del que ya llevamos transcurridos
varios meses. Esto ha repercutido en los tipos de interés,
con sucesivas reducciones de los mismos, hasta marcar niveles
históricamente bajos. Se ha cerrado 2002, con un tipo
oficial del Banco Central Europeo del 2,75 %, y en el pasado
mes de marzo de este año se situó en el 2,5
%, cifra que repite el mínimo histórico que
ya se dio en 1999, aunque en este caso con unas perspectivas
de nuevas disminuciones.
La evolución de la economía agraria en nuestra
zona de implantación durante el año 2002 ha
sido complicada. El mercado del vino ha atravesado importantes
dificultades por segunda campaña consecutiva. Las perspectivas
tampoco son muy halagüeñas, pues aunque se ha
observado un aumento continuo de la producción durante
estos últimos años, nos enfrentamos a una reducción
del consumo en todos los países productores europeos.
Las exportaciones están bajando, mientras las importaciones
de vinos procedentes de países productores emergentes
no dejan de aumentar. En cítricos, la situación
no es mucho mejor, viéndose perjudicados por el veto
de EEUU a las exportaciones de Clementinas. También
entre diciembre de 2001 y enero de 2002 se produjeron lluvias
continuadas que provocaron una paralización de la cosecha,
la caída fisiológica del fruto, así como
el pixat. Todas estas incidencias han afectado
negativamente a los precios finales percibidos por los agricultores
tanto en la campaña pasada como en la actual. Solo
en el olivar podemos hacer una excepción, ya que aunque
en el ámbito nacional la campaña del aceite
de oliva 2002/03 ha sido irregular en cantidad y calidad,
en la Comunidad Valenciana y de Castilla-La Mancha, ha resultado
una producción importante y de muy buena calidad, con
un incremento del consumo de aceite de oliva en todo el mundo
y moderado aumento en el precio pagado a los productores.
En este entorno económico, CajaCampo ha conseguido
desarrollar una gestión ciertamente satisfactoria.
Se han continuado incrementando los volúmenes gestionados
con un aumento del volumen de balance en un 12 %, situando
el mismo en 551 millones de euros al cierre de 2002. El crecimiento
de depósitos ha sido del 12,5 % y la inversión
crediticia lo ha hecho en un 16 %. Los resultados siguen su
tendencia creciente, pese al esfuerzo de adecuación
y apertura de nuevas oficinas, y se han situado, después
de impuestos, en 3,64 millones de euros. Esto nos permitirá
incrementar significativamente nuestra capitalización
por distribución de excedentes, engrosando con 2,71
millones de euros las reservas, y dotando el Fondo de Educación
y Promoción Cooperativo con 479 miles de euros. Esta
mayor dotación permitirá mejorar la Obra Social
Cooperativa de la Caja, con la que se desarrollan, atienden
y ayudan distintas actuaciones de carácter social,
benéfico, agrario, cultural, deportivo y cooperativo
dentro de las poblaciones en las que la Caja Rural está
implantada.
Además, se ha iniciado la expansión contemplada
en el plan estratégico y están operativas las
nuevas oficinas en LEliana y Almussafes, a las que en
este año 2003 se le ha añadido la oficina de
Rafelbunyol y en breve se incorporarán también
las de Godella, Albacete y la urbana número 2 de Requena,
con las que pasaremos a contar con una red de 67 oficinas.
Por otra parte, es importante el esfuerzo continuo de remodelaciones
de oficinas, adaptándolas a la nueva identidad corporativa,
y dotándolas de unas modernas instalaciones que mejoran
la atención y confort de nuestros clientes al realizar
sus operaciones. Así, en 2002, se adecuaron las instalaciones
de nueve oficinas, totalizando ya treinta las oficinas renovadas,
a las que hay que añadir tres inauguradas en lo transcurrido
2003 y seis más previstas hasta fin de año.
En cuanto al empleo, la Entidad, fruto de su crecimiento,
está creando puestos de trabajo. Durante el año
2002 se han incorporado a nuestra Entidad 16 nuevos profesionales,
ascendiendo la plantilla total a 202 personas con unas buenas
cifras de productividad. Seguimos, pues, avanzando en el plan
estratégico 2001-2005, con un elevado grado de cumplimiento
en todos los programas planteados, con el objetivo, a su término,
de contar con una Entidad más moderna, productiva y
útil para nuestro entorno geográfico, manteniendo
su esencia y vinculación con el territorio en el que
actuamos y contribuyendo a su desarrollo.
CajaCampo, en consonancia con sus propósitos empresariales,
ha continuado suscribiendo numerosos convenios financieros
y de colaboración con las Administraciones Autonómicas
de la Comunidad Valenciana, de Castilla-La Mancha, con la
Administración Central y con Instituciones Privadas
y Cooperativas permitiendo con los mismos el desarrollo del
entorno económico de la Entidad y un reforzamiento
de las estructuras productivas de empresas y cooperativas.
Asimismo hemos colaborado muy activamente con Banco Cooperativo
Español, Seguros RGA, otras Cajas Rurales e Instituciones
de Crédito, permitiéndonos mantener un catalogo
de productos y servicios amplio, moderno y de excelente calidad,
comparable al de cualquier entidad financiera de primer orden.
Estamos satisfechos de los logros que vamos alcanzando. El
entorno financiero complejo y competitivo en el que nos movemos
nos estimula a marcarnos nuevos retos y a mantener un ritmo
de actividad elevado y eficiente. En todo ello hay que resaltar
el protagonismo del equipo humano y profesional de CajaCampo,
a quienes debemos agradecer su dedicación y compromiso
con nuestro proyecto, y por supuesto a nuestros socios y clientes
que con su vinculación, sus sugerencias y sus críticas
contribuyen decisivamente a nuestro desarrollo.
A todos, muchas gracias.
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